Quiero que te aprendas cada uno de los lunares de mi espalda,
que los conquistes a besos
y claves tu bandera en cada uno de los huesos de mi columna vertebral.
Quiero que hagas llover entre mis piernas cien diluvios por minuto,
quiero ser un náufrago agarrándose a tus costillas como si fuera una madera en mitad del océano,
que nos quitemos la sed a gemidos.
Quiero que los botones de mi camisa sean tus peores enemigos,
y la cremallera de mi pantalón un tobogán a mis suspiros.
Quiero, te quiero.
Y lo quiero todo contigo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario